Noticias de Chihuahua.- “¡Fue David, fue David!”, grita una madre con el corazón incendiado. Jesús Alejandro fue quemado vivo afuera de su casa en la colonia Villa Juárez. Según su propia voz antes de ser entubado, dos tipos en moto lo rociaron con gasolina y le prendieron fuego.
¿El motivo? Celos. Uno de los agresores sería la actual pareja de su exnovia, Jazmín Esparza.
Aún con el 40% del cuerpo hecho cenizas, el joven logró entrar gritando a su casa para pedir ayuda. Su mamá lo encontró en la regadera intentando apagar las llamas. El 911 nunca llegó, así que lo llevó al hospital por su cuenta.
Desde entonces, la familia exige justicia y acusa a la Fiscalía de no avanzar por supuesta “falta de pruebas”, aunque tienen nombre y apellido del agresor.
La señora Martha Elizabeth, mamá de la víctima, ya levantó denuncia formal y realizó una protesta en Plaza Hidalgo. Denuncia que “esto fue planeado” y que hasta le avisaron que le quemarían el carro.

Pero la justicia sigue dormida. Mientras tanto, Jesús Alejandro sigue en recuperación, con las huellas del ataque marcadas en el rostro, el pecho y el alma.

