En un auténtico despliegue de generosidad legislativa, el diputado estatal de Movimiento Ciudadano, Francisco Sánchez, revolucionó al pueblo regalando exactamente cinco sudaderas con la foto recortada de Nicolás Maduro, el depuesto presidente venezolano. Sí, leíste bien: cinco sudaderas. Ni una para cada colonia, ni una para cada familia, cinco en total. Nadie sabe si fue por error de cálculo o porque en realidad estaba comprando souvenirs para su próximo viaje a Caracas.
La lluvia de críticas no se hizo esperar. En los comentarios de la publicación oficial, ciudadanos indignados acusaron a Sánchez de estar más preocupado por lucir el rostro de un gobernante derrocado que por responder por el caso de su cuñado, Édgar Herman Escárcega Valenzuela, alias “el Abejorro”, quien fue excarcelado pese a cumplir condena por secuestro y todavía tener 25 años de sentencia pendientes.
Desde la tribuna del Congreso del Estado, Sánchez insiste en que ha pedido una investigación exhaustiva y detallada sobre la liberación privilegiada de su familiar, pero sus argumentos parecen haber sido eclipsados por las sudaderas “colectivas” con estampado chavista. La gente responde: mejor investigue a su cuñado que repartir atuendos retro de dictadores, fue el mensaje más suave. ¿Será que al diputado le quedó grande la política… o la talla S de las sudaderas?

