México.- Una alarmante mayoría de menores con cáncer enfrentan su lucha cuando la enfermedad ya está en etapas avanzadas, reduciendo drásticamente sus posibilidades de sobrevivir. Más del 66 por ciento de los casos pediátricos son diagnosticados tardíamente, según especialistas en salud, lo que deja la tasa de supervivencia en alrededor del 52 por ciento, muy por debajo de las cifras de países desarrollados donde supera el 80 por ciento.
La falta de detección oportuna, atribuida tanto al desconocimiento de los primeros síntomas por parte de padres como a fallas en la atención médica primaria, es un factor determinante en este panorama. La principal forma de cáncer entre los menores es la leucemia, que representa más de la mitad de los casos.
Regiones con altos niveles de marginación como Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Quintana Roo y Guerrero presentan los peores rezagos en atención, con índices de mortalidad superiores al promedio nacional, alertó Leonardo Arana de la Garza, director de la organización Casa de la Amistad para niños con cáncer.
Cada año se estiman alrededor de 7 mil nuevos casos de cáncer infantil en el país, aunque la cifra real podría ser mayor debido a la falta de registros consolidados. Para combatir esta realidad, la Casa de la Amistad atiende gratuitamente a más de mil 200 pacientes de escasos recursos, brindando tratamientos, apoyo emocional, transporte y educación durante largos periodos de atención, que pueden extenderse hasta cinco años.
Expertos coinciden en que la clave para mejorar las tasas de supervivencia es la detección temprana y una mejor capacitación médica desde el primer nivel de atención, para que más niños puedan recibir tratamiento cuando aún es eficaz.

