Noticias de Chihuahua.- En un movimiento que ha sacudido las estructuras del poder en el estado, César Jáuregui Moreno presentó hace unos momentos su renuncia irrevocable como Fiscal General del Estado de Chihuahua. La dimisión ocurre apenas minutos después de que se revelara que agentes de la CIA operaban de forma “clandestina” y extraoficial en el desmantelamiento del narcolaboratorio de “El Pinal”, un hecho que el ahora exfuncionario admitió que “eclipsó” el golpe histórico al crimen organizado.
Jáuregui, quien entregó su renuncia al despacho de la gobernadora Maru Campos, reconoció con un semblante serio que la información que compartió inicialmente con la opinión pública sobre los extranjeros fallecidos fue “inconsistente”. Admitió que hubo graves omisiones en los controles y la gestión institucional, asumiendo la responsabilidad política por permitir que personas ajenas a la corporación se infiltraran en el convoy con el rostro cubierto y sin reportarlo a los mandos superiores.
“La lucha contra el crimen no puede justificar actuaciones fuera de la ley”, sentenció Jáuregui antes de retirarse del auditorio. Con esta salida, el estado se queda sin su máximo percutor de justicia en medio de una crisis de soberanía que ha puesto a Chihuahua en el ojo del huracán internacional. La renuncia busca, según sus palabras, permitir que las investigaciones sobre la presencia de la CIA en la Sierra se desarrollen con total autonomía y prontitud.
Presión por agentes de la CIA alcanza a la Fiscalía; Jáuregui presenta su renuncia

