
CON Palacio de Gobierno como escenario y cientos de asistentes, el secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez, presentó su libro “Centinela”.
El libro aborda desde los antecedentes de la Plataforma Escudo Chihuahua hasta la creación del Modelo Centinela, incluyendo videovigilancia, inteligencia artificial, subsedes regionales y la Torre Centinela de Ciudad Juárez. Loya destacó que el proyecto busca combinar tecnología, inteligencia y proximidad social para combatir el delito y fortalecer a las corporaciones policiales.
Sin embargo, la presentación ocurre en un escenario que difícilmente puede separarse de la política. Con el PAN de Chihuahua inmerso en la definición de perfiles rumbo al 2027 y con distintos actores moviéndose para posicionarse, la aparición pública de Loya al frente de un evento multitudinario y con un libro que lleva el sello de su principal proyecto de seguridad genera inevitablemente lecturas políticas, donde la gobernadora Maru Campos en su intervención aprovechó su mensaje para enaltecer a soldados leales, y no traicioneros, poniendo de ejemplo al mismo Loya, y mostrando afecto al ‘Cabrito’ de la JMAS, quién decidió bajarse de una contienda para apoyar desde otra trinchera el proyecto de Marco Bonilla.

PERSONAL del Hospital Morelos, hizo pública una denuncia en la que señala presuntas condiciones laborales precarias, falta de contratación y una creciente presión sobre quienes permanecen en primera línea.
Uno de los señalamientos más delicados apunta a que, durante visitas de supervisión provenientes de Ciudad de México, presuntamente se habría recurrido a dar de alta anticipadamente a pacientes con el objetivo de reducir artificialmente los índices de ocupación hospitalaria.
Los trabajadores aseguran que algunos pacientes posteriormente habrían regresado a áreas críticas y urgencias, incluso registrándose fallecimientos. Se trata de una acusación de extrema gravedad.
La denuncia también cuestiona la supuesta falta de personal. De acuerdo con los trabajadores, pese a existir una bolsa de trabajo abierta, la respuesta recurrente ante la necesidad de nuevas contrataciones sería la falta de presupuesto, mientras el personal activo termina absorbiendo la carga laboral.
A esto se suma, según los denunciantes, un ambiente de intimidación hacia trabajadores de reciente ingreso y condiciones económicas que consideran insuficientes.
Pero el reclamo no se queda únicamente en la administración. Los trabajadores también lanzaron críticas contra la representación sindical, a la que acusan de mantenerse distante de las necesidades de la base mientras se destinan esfuerzos a actividades recreativas o infraestructura que, desde su perspectiva, debería estar por debajo de las necesidades urgentes de atención médica y condiciones laborales.

