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EL PRIAN ya puso fecha para intentar resucitar una alianza que hace apenas unos meses parecía más muerta que viva.

Alejandro Domínguez, dirigente estatal del PRI, anunció que se reunirá este lunes con Daniela Álvarez, presidenta del PAN en Chihuahua, para comenzar a explorar si ambos partidos pueden caminar juntos rumbo al 2027.

El encuentro será en La Casona y, según Domínguez, será apenas el primer paso para construir un “gran frente” político en Chihuahua.

Domínguez señaló que desde la dirigencia nacional del PRI existe la instrucción de mantener abiertos los canales de comunicación y buscar acuerdos con otros sectores, por lo que dijo que trabajarán “al límite de nuestras capacidades para hacer el mayor de los esfuerzos y así lograr la construcción de un gran frente en el estado de Chihuahua”.

Aclaró que por ahora no se abordarán acuerdos específicos en municipios, ya que la intención es comenzar con una conversación general a nivel estatal y avanzar de manera gradual “esto es poco a poco, no va a ser de inmediato”, expresó, y aseguró que conforme progresen las conversaciones se informará públicamente sobre los temas abordados y los posibles acuerdos, ya que por ahora dijo que solo quieren conocer hasta dónde existen coincidencias y determinar si hay condiciones para la alianza, que en primera instancia fue rechazada por el dirigente nacional panista Jorge Romero.

LO que pretendía ser un acto para promover la participación de las juventudes terminó dejando un sabor bastante más político que juvenil.

Durante la presentación de la convocatoria para el Parlamento Juvenil Chihuahuense 2026, Fernanda Martínez, funcionaria del Instituto Chihuahuense de la Juventud, aprovechó el micrófono para lanzar una peculiar indirecta a los medios de comunicación presentes, a quienes agradeció por “levantarse temprano y estar hoy aquí”.

Un comentario que, más que reconocer el trabajo periodístico, sonó a regaño disfrazado de cortesía, como si los reporteros necesitaran una felicitación especial por hacer precisamente aquello para lo que fueron convocados: cubrir el evento.

Y es que el asunto no termina ahí.

Martínez ya había generado ruido político luego de hacer pública su simpatía por el priista Santiago de la Peña rumbo a la Alcaldía de Chihuahua. Por eso, escucharla hablar de juventud, participación ciudadana y asuntos públicos mientras algunos perciben un evidente tufo partidista resulta, cuando menos, incómodo.

El Parlamento Juvenil debería ser un espacio para que los jóvenes tengan voz, no un escaparate para que funcionarios aprovechen el reflector y se comporten como operadores políticos.

Si Fernanda Martínez quiere hacer política, está en todo su derecho. Lo cuestionable es utilizar un cargo público dedicado a la juventud como plataforma para hacerlo.

Y de paso, quizá convendría recordar algo básico: los medios no están para recibir aplausos por levantarse temprano. Están para preguntar, informar y, cuando corresponde, criticar. Pena ajena.

 

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