Noticias de Chihuahua. – En este clima loco de Chihuahua, una abuelita decidió comprarse un ventilador para esas tardes de sudor mientras ve novelas, sin embargo terminó más acalorada por la impotencia que por la temperatura. La señora denunció públicamente a la mueblería El Pasito, ubicada entre las calles Cuarta y Niños Héroes, por negarse a hacer válida la garantía del aparato que, según dijo, “murió de nuevo a los pocos días de estrenarse”.
El ventilador ya había sido reemplazado una vez, pero volvió a fallar y, esta vez, el negocio decidió hacerse el sordo, el ciego y el mudo. “Nada más falta que me digan que el abanico murió de muerte natural”, ironizó el hijo de la afectada, quien relató que la tienda tardó seis meses en entregarle un papel para justificar el primer cambio.
La abuelita, que se declara clienta fiel, asegura que no busca pleito, solo aire. Pero el encargado, cuentan, se hace el desentendido… hasta que ve llegar a los denunciantes con el celular grabando. “Ahí sí se le baja el calor”, agregó el hijo, que ya no sabe si regresar por el abanico o por una silla para esperar sentado la respuesta.
La familia pide que se respete la garantía como marca la ley y que no se aprovechen de los adultos mayores que aún creen en los negocios “de confianza”. Al final, dicen los vecinos, el Pasito se volvió un tropiezo para la abuelita, que solo quería dormir fresquecita.











