Oaxaca.- Después de siglos de historia, tradición y ampollas en el talón, el humilde huarache indígena por fin fue “descubierto” por Adidas, que lo bautizó con toda la creatividad corporativa posible: Oaxaca Slip-On. Porque si le pones un nombre en inglés, ya no es plagio, es “diseño internacional”.
El modelo, creado junto al diseñador Willy Chavarría, es básicamente un huarache zapoteco… pero con suela gorda, precio inflado y la bendición de las pasarelas. Una obra maestra de la apropiación cultural premium, que según las autoridades oaxaqueñas, viene con “todo el ADN zapoteco” menos el precio justo para los artesanos.
Claudia Sheinbaum ya dijo que habrá reformas para evitar que las grandes marcas roben artesanías mexicanas. Traducción: que el próximo saqueo al menos deje regalías y un bonito comunicado de disculpa en redes.
Mientras tanto, en Villa Hidalgo Yalálag, los artesanos siguen fabricando huaraches a mano, sin saber que ahora son streetwear y que su diseño ancestral cuesta más que una quincena completa… pero claro, con la ventaja de que estos sí duran más de una temporada de moda.

