Noticias de Chihuahua.- El tradicional desfile cívico-deportivo por el 115 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana se convirtió en una imponente marea humana que paralizó por completo el centro de la ciudad. Un estimado de 6 mil participantes inundó las principales avenidas en un espectáculo que mantuvo a más de uno con el corazón en la garganta.
La magnitud del evento desbordó las calles desde el arranque, cuando 70 contingentes avanzaron entre trompetas, redobles y el empuje de miles de curiosos que se arremolinaron para no perder detalle, creando una atmósfera de caos y emoción contenida.

El recorrido inició en el cruce de Venustiano Carranza con Nicolás Bravo, desde donde la columna avanzó lentamente rumbo a la avenida Benito Juárez, retumbando a su paso hasta llegar a Cristóbal Colón. Sin embargo, la multitud desbordó los controles en varios puntos del trayecto, donde se registraron empujones y momentos de descontrol. La enorme cantidad de asistentes, ávidos por presenciar de cerca a los grupos más espectaculares, generó una presión constante que puso a prueba la logística del evento.

Lo que realmente detonó la adrenalina del público fueron los actos temerarios de grupos como la Legión Juvenil Lobos, Rescate Juvenil Deportivo, el Escuadrón Juvenil Cóndor, y también del Pentathlón Deportivo Militarizado.
Sus integrantes ejecutaron una serie de saltos, giros y maniobras acrobáticas de alto riesgo que hicieron contener la respiración a miles de espectadores. En varios momentos, la tensión fue palpable, con gente retrocediendo entre gritos cuando alguno de los jóvenes realizó un salto tan arriesgado que por centímetros no terminó en tragedia.

A lo largo del recorrido, el desfile también contó con un componente histórico y cultural, representado por 10 carros alegóricos creados por estudiantes. Estas piezas gigantes, que representaron pasajes emblemáticos y personajes del movimiento revolucionario, se convirtieron en puntos de atracción masiva. En cada intersección, las estructuras provocaban tumultos entre la multitud, que buscaba abrirse paso para fotografiarlas, generando picos de tensión momentánea en medio del ya denso ambiente.

