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 -Ahora el marxista busca Therianos en la UACJ
-Nada es casualidad

 

MIENTRAS el debate nacional gira en torno a presupuestos y reformas, una polémica educativa vuelve a colocar en el centro al marxista Marx Arriaga, ahora ligado a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, donde busca integrarse como docente tras su salida de la Secretaría de Educación Pública.

El exdirector de Materiales Educativos dejó el cargo en medio de cuestionamientos por el contenido de los nuevos libros de texto gratuitos. Y justo cuando su nombre parecía diluirse del debate, padres de familia comenzaron a compartir en redes sociales imágenes de un proyecto incluido en el libro de tercer grado titulado “La vida en movimiento”.

El material, de 18 páginas, muestra a menores portando máscaras de zorro y desplazándose en cuatro patas, en dinámicas grupales que incluyen “manadas”, construcción de laberintos, identificación de puntos cardinales y simulación de desplazamientos de fauna en entornos urbanos. Las ilustraciones no presentan a los niños sin máscara en ningún momento del proyecto.

En la portada aparece un menor enmascarado avanzando a cuatro patas entre casas de juguete. En páginas posteriores, grupos de “niños-zorro” lanzan objetos, reconocen “barreras” en su entorno y diseñan supuestos pasos de fauna. Las imágenes han sido vinculadas por usuarios con la estética conocida en redes como therian o prácticas de quadrobics, lo que detonó críticas y burlas.

Hasta el momento no existe un posicionamiento oficial que relacione directamente el proyecto pedagógico con dicha subcultura digital. Sin embargo, el contenido ha reavivado cuestionamientos sobre los criterios editoriales aplicados durante la gestión de Arriaga en la SEP.

La controversia surge justo cuando el académico reaparece en el ámbito universitario en Ciudad Juárez, lo que ha generado reacciones divididas entre quienes defienden la libertad creativa en los materiales educativos y quienes consideran que el enfoque resulta impropio para el nivel básico.

El debate está abierto: ¿innovación pedagógica o exceso ideológico en los contenidos? Mientras tanto, las ilustraciones siguen circulando y el nombre de Marx Arriaga vuelve a ocupar titulares, ahora con la UACJ donde tiene plaza desde el 2008, y se encontraba con licencia sin goce de sueldo desde 2018 para desempeñar un cargo público. El Marx ya presentó la solicitud formal y que el trámite deberá pasar por el Consejo Técnico y el Consejo Académico, y es posible que le den ‘patadón’ de zorro o caballo.

EN política nadie pinta bardas por casualidad. Y cuando el nombre que aparece es el de Héctor Ochoa, menos aún. El “Cuco” ya decidió subirse al tren, no al del espectáculo, sino al más viejo recurso de la grilla mexicana: colocar su apellido en muros estratégicos para meterse, aunque sea a brochazos, en la conversación de los candidateables.

La escena es conocida. Primero aparecen las bardas. Luego, la sorpresa fingida. Después, el discurso ensayado: que él no sabe quién las mandó pintar, que agradece el cariño ciudadano, que si el partido lo llama estará listo. Manual básico de posicionamiento adelantado. Se mide el ruido, se calcula la reacción y se practica la falsa modestia.

Aunque en Morena ya no basta con aparecer. Las decisiones pasan por equilibrios internos, grupos consolidados y lealtades probadas. Y ahí, el Cuco arrastra una reputación que pesa: su facilidad para cambiar de partido o de grupo según soplen los vientos le ha permitido sobrevivir.

A eso se suma su reciente exhibición de cercanía con la presidenta estatal de Morena, Brigitte Granados, pero la estrategia de aproximación al poder no es nuevo en su historial. Ya le funcionó en otras épocas, cuando supo acomodarse con PRIANISMO.

Porque una cosa es generar conversación y otra muy distinta es consolidar confianza interna, pero a nadie queda duda que Cuco Ochoa ya dio el primer paso: hacerse notar. Falta ver si detrás de la pintura fresca hay estructura, alianzas reales y operación suficiente para convertir ruido en candidatura. De lo contrario, el tren al que intenta subirse podría arrancar… sin él.

 

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