Noticias de Chihuahua.- Como si fueran francotiradores, los elementos de la Policía Vial salieron a las calles con sus famosas “pistolas” radar para cazar a los automovilistas pasados de lanza con la velocidad. Y vaya que hubo víctimas: 181 infracciones en apenas cuatro días, del 25 al 28 de agosto.
Los puntos de emboscada fueron las vialidades más transitadas y peligrosas de la capital: Fuentes Mares, Periférico R. Almada, Teófilo Borunda, Nogales, Sacramento y Heroico Colegio Militar. Ahí, los agentes apuntaban con sus radares como si fueran rifles láser, listos para disparar multas a todo aquel que pisara de más el acelerador.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) lanzó el operativo bajo el pretexto de “reducir riesgos viales”, pero la realidad es que los accidentes no se detienen, sobre todo los fines de semana, cuando las calles se convierten en pista de carreras para los conductores con “chelas” en mano y pie de plomo.
El discurso oficial pide “respetar señalamientos, no manejar borracho y tener precaución”. Pero en la práctica, la capital parece jungla de motores y exceso de velocidad, donde los radares apenas

