Noticias de Chihuahua.- El Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud (IMPAS) salió a apagar la fiesta antes de que empiece, advirtiendo que diciembre no solo trae posadas, aguinaldo y recalentado, sino también atracones nivel campeonato y borracheras dignas de hospital.
Carlos Esquivel, subdirector de Prevención y Atención a la Salud, explicó que el cuerpo humano no fue diseñado para sobrevivir a tamales, buñuelos, rompope y tequila en modo maratón, y que los excesos decembrinos pueden detonar desde subidas de presión y arritmias, hasta el famoso “Holiday Heart Syndrome”, que básicamente es cuando el corazón se cansa de tanta fiesta y empieza a protestar.
El funcionario alertó que las posadas también vienen acompañadas de hiperglucemias express, gracias a montañas de carbohidratos, azúcares y grasas que convierten la cena navideña en un ataque directo al páncreas, revelando o agravando diabetes y dejando como recuerdo kilos extra que no vienen incluidos en el intercambio.
Por si fuera poco, el estómago tampoco sale ileso: gastritis, reflujo y ardor existencial son parte del combo cuando se mezclan comidas pesadas con alcohol en cantidades “porque es diciembre”. Y el hígado, ese héroe silencioso, termina pagando la cuenta con riesgos de hígado graso y hepatitis alcohólica.
Finalmente, el IMPAS recordó que manejar borracho sigue siendo mala idea aunque sea Navidad, Año Nuevo o “solo una copita”, e insistió en que las fiestas son para disfrutarse, no para estrenarse en urgencias.

