Noticias de Chihuahua.- Manuel se aventó los ocho salmos divinos para elevar sus plegarias al Señor, pues aunque ya estaba muy cerca de Él, quería darle el último beso a su esposa en vida. Y es que Manuel solo acudió a podar una palmera para sacar para “los frijolitos”, pero nunca se imaginó quedar atrapado en lo alto de la misma, y lo peor, cuando la palma se incendiaba.
NOTA RELACIONADA:¡Manuel se quiere bajar!
¡No te bajes Manuel!, le gritaba su esposa desde abajó, pero Manuel le decía que intentaría bajarse por qué no resistía más. Ante ello, los bomberos y vecinos copiaron la frase amorosa de la mujer: “No te bajes Manuel, no te bajes!
Fue necesario el apoyo de bomberos y sus técnicas de rescate que no las tiene ni EU para poner en tierra Manuel y alejarlo del cielo.
Cuando su esposa, María Guadalupe vio a Manuel descender empezó a llorar, prendió un cigarro Malboro blanco mientras en su rostro se notaba la reacción química y hormonal que mandaba su cerebro, una interacción de neurotransmisores, neuromoduladores y hormonas no vistas antes, ni cuando se conocieron al grado que fue a comprarle una Coca-Coca (Sabia del boicot por la polémica migratoria, pero no encontró Pepsi) de un tamaño considerable que le dio a Manuel para el susto, seguido realizaron un acto donde ambos presionan sus labios.
-¿Por qué te querías bajar Manuel, era peligroso?, le indicó María Guadalupe, y Manuel con una sonrisa coqueta le contestó que aún quería bajarse.
