Noticias de Chihuahua.- Entre tubos de ensayo, bata blanca y un “protocolo” que nadie pidió, Fabián Alonso B. G., de 26 años, terminó presentado ante el Tribunal Superior de Justicia luego de ser acusado de abuso sexual cuando se suponía que estaba trabajando, no improvisando prácticas fuera del manual.
El empleado del laboratorio Salud Digna fue detenido en flagrancia por la Policía Municipal y entregado al Ministerio Público, después de que un paciente de 19 años denunciara que durante la toma de una muestra médica, el procedimiento tomó un rumbo tan creativo como inapropiado.
Mientras el caso avanzaba más rápido que los resultados de laboratorio, la empresa emitió su ya clásico comunicado: colaboración total, puertas abiertas, transparencia absoluta y compromiso con la integridad de pacientes y colaboradores, todo perfectamente redactado, pulcro y sin una sola gota de ironía institucional.
Ahora, el asunto queda en manos de la Fiscalía y del tribunal, donde se definirá si lo ocurrido fue un “error humano” o un abuso con todas sus letras, mientras la opinión pública se pregunta cuántos protocolos más harán falta para recordar que un laboratorio no es territorio de ocurrencias personales.
