Noticias de Chihuahua.- La violencia en la Sierra Tarahumara ya no se puede ocultar bajo discursos oficiales. Consultoría Técnica Comunitaria (Contec) lanzó un posicionamiento en el que denuncia el desplazamiento forzado en comunidades como Moris, Guadalupe y Calvo y Guachochi, donde las familias, muchas rarámuri y pimas, han tenido que huir en medio de enfrentamientos con armas de alto poder, drones y una guerra no declarada.
Sarahí Aguirre Granillo, representante de Contec, exigió que el fenómeno sea reconocido como Desplazamiento Forzado Interno (DFI), y que los gobiernos dejen de minimizar el drama de quienes lo han perdido todo. “No basta con enviar patrullas y fotos de operativos, necesitamos una presencia real del Estado y condiciones dignas para quienes están huyendo”, señaló.
Contec pidió a la CEAVE y a las autoridades federales establecer contacto inmediato con las familias desplazadas de Moris, quienes están varadas en Ciudad de México esperando ayuda institucional. La organización subrayó que el problema ya es una crisis humanitaria que requiere acciones integrales, no solo la fuerza militar.
Balas, drones y huida en la Sierra

