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EL “negocio” del huachicol nunca ha sido un asunto menor en México, pero hoy está tocando fibras que parecían intocables. La Marina, esa institución que por años se vendió como incorruptible, fue señalada como la última muralla contra el cáncer de la corrupción. López Obrador incluso le entregó el control de las aduanas convencido de que ahí no entraba la podredumbre. Hoy, ese mito se tambalea.

El problema no es solo que la corrupción haya permeado a una de las instituciones más confiables para la ciudadanía. Lo verdaderamente grave es que el huachicol sigue siendo posible gracias a la complicidad de todos: aduanas que permiten el paso de pipas irregulares, policías federales y estatales que cierran los ojos, la CRE que otorga permisos con manga ancha, y la Profeco que calla ante precios imposibles de competir con el combustible legal de Pemex o el importado. El consumidor queda desprotegido, mientras se arriesga la seguridad nacional.

Y si alguien cree que eso es un problema lejano, se equivoca. En Chihuahua ya se mencionan nombres y empresas, como Energética Carvel, que arrastran señalamientos desde 2018 por presunta comercialización de combustible robado. No hablamos de rumores de cantina: hubo investigaciones de la FGR y hasta observaciones de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados. Si estas prácticas se consolidan en el estado, no solo se trata de dinero sucio en la economía, sino de la entrada de estructuras criminales con protección institucional.

El huachicol no es un negocio de barrio. Es un engranaje perfecto donde participan funcionarios, empresarios y autoridades que hacen como que no ven. El gran peligro es que el modelo nacional se replique a nivel local: combustible ilegal circulando, aduanas complacientes, policías de “vista gorda” y consumidores comprando gasolina barata sin medir el costo social. Chihuahua debe preguntarse: ¿queremos que la mancha de corrupción que ya alcanzó a la Marina se instale también aquí?

LO que debía ser un espacio de formación y apoyo para adolescentes en situación vulnerable se ha convertido en un foco de inconformidad y denuncias. Una madre de familia, también pedagoga, acusó públicamente a la secundaria 3011 de la capital por negar acompañamiento real a su hija y a otros estudiantes con dificultades escolares, además de imponer medidas absurdas y fuera de lineamiento.

La madre relató que su hija, una adolescente con problemas de socialización y bajo rendimiento en dibujo —materia donde ya existen quejas de otros padres contra el profesor—, fue señalada de “no trabajar en clase”. La situación llegó al extremo de que la orientadora escolar le exigió un documento del psicólogo que confirmara que la menor “no tenía trastornos”, algo completamente irregular, ya que las instituciones únicamente pueden solicitar un diagnóstico médico cuando existe alguna condición documentada, no para demostrar lo contrario.

La molestia de los padres creció tras una reunión en la que la institución aseguró que “el que reprueba, reprueba porque quiere”, minimizando las dificultades de alumnos con problemas de socialización o aprendizaje.

Según la denunciante, esta postura contradice de manera frontal los principios de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), que desde 2022 obliga a la integración de familia, comunidad y entorno escolar en el proceso educativo.

Libros desactualizados: En 2025 los alumnos siguen utilizando los mismos materiales que en 2021, sin innovaciones ni transversalidad en los proyectos formativos.

Exclusión de la familia: Solo se les toma en cuenta para rifas, kermeses y aportaciones económicas, pero no para proyectos académicos.

La madre también recordó que en ciclos anteriores la escuela enfrentó un faltante de dinero importante, del cual nunca se aclaró su destino. Aunque ella siguió aportando económicamente, asegura que lo más grave es la falta de apoyo real a los alumnos.

Cansada de la indiferencia institucional, optó por cambiar a su hija de escuela en este nuevo ciclo escolar, convencida de que el modelo actual “solo desgasta a los estudiantes vulnerables en lugar de apoyarlos”.

 

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