Noticias de Chihuahua.- Dicen que el cemento no amarra si no está bien hidratado, y bajo esa lógica, un grupo de trabajadores de la obra en el puente de Industrias y Los Nogales decidió montar su propia “chelería” clandestina a mitad de la chamba. Lo que no contaban es que un vecino con ojo de águila y celular en mano los grabó dándole el último adiós a las latas, dejando en evidencia que en esa construcción se le mete más ganas al levantamiento de tarro que al de varilla.
Tras el reporte del ciudadano que no los dejó “jalas agusto”, cayeron los elementos de la Municipal para arruinarles el convivio. Los oficiales, haciendo la función de “cadeneros”, bajaron a los trabajadores de la estructura y se los llevaron con todo y sed a la comandancia. Y es que, aunque el calorón de Chihuahua está de pensarse, andar a 10 metros de altura con las “heladas” encima no es precisamente lo que el manual de seguridad recomienda, a menos que el plan fuera inaugurar el puente con un brindis adelantado.
Este “osote” ha dejado a la constructora en el ojo del huracán, pues mientras la ciudad sufre por el tráfico, los encargados de la pala andaban muy quitados de la pena refrescando el gaznate. Ahora, además de la cruda moral y el arresto, les espera una buena regañada (y probablemente el finiquito), demostrando que en Chihuahua la cámara de un celular es más peligrosa que una inspección de Protección Civil cuando se trata de echarse una “vampiriza” en horario de oficina.
¡Cae “escuadrón de la sed” en obra!

