Noticias de Chihuahua.- Medio siglo después, cuando muchos expedientes ya se volvieron polvo y telarañas, la Fiscalía General del Estado decidió sacudir los archiveros y desempolvar un nombre que llevaba 52 años en silencio: Juan Moreno Meléndez.
Desapareció en 1973, cuando tenía 43 años. Hoy, si el calendario no falla, tendría 96. Sí, 96. Más de medio siglo sin rastro, sin una pista firme, sin una explicación convincente. Pero el expediente sigue vivo… o al menos eso parece.
El hombre fue visto por última vez el 23 de mayo de 1973 en la colonia Centro de la ciudad de Chihuahua. Desde entonces, nada. Ni una llamada, ni una carta, ni una sombra. Como si la tierra se lo hubiera tragado en una época donde no había cámaras, ni redes sociales, ni GPS, pero sí misterios que envejecen mejor que el vino.
Lo que más llama la atención no es solo la desaparición, sino el momento en que el caso vuelve a escena. Cuando muchos pensaban que el archivo estaba condenado al olvido eterno, la autoridad decidió recordarle a todos que el expediente sigue abierto. Porque en Chihuahua, los casos no mueren… solo hibernan durante décadas.
Juan Moreno Meléndez, características
Tenía 43 años cuando se le vio por última vez. Medía 1.80 metros, de complexión regular, tez trigueña oscura, cabello castaño oscuro lacio y un lunar grande en la cintura como seña particular. Desde entonces, su historia quedó congelada en una fotografía en blanco y negro.

