En 23 de los 32 estados del país, la diabetes es el principal enemigo del Sistema Nacional de Salud mexicano.

La recurrencia de la enfermedad varía por zona: Tlaxcala, Estado de México, Tabasco, Guanajuato, Michoacán y Puebla tienen los números más altos: 20 de cada 100 certificados de defunción que se expidieron en 2014 dicen diabetes.

Desde 2012, este padecimiento ha crecido rápidamente en México. En ese año se registraron 85 mil 500 muertes por ese mal, lo que fue considerado una cifra alarmante. En los datos de 2014 se tienen 94 mil 27 defunciones, según las últimas cifras de mortandad del Inegi.

EN AUMENTO
Es muy probable que la estadística siga creciendo. “Cuando la gente muere por esta enfermedad es porque se atiende tarde. El problema es que por cada persona que vive con diabetes, hay otra que también la tiene pero no lo sabe hasta que llegan las complicaciones”, explica Marcela Vega, miembro de la Federación Mexicana de Diabetes.

Fernando Juárez tiene 65 años y seis viviendo con un diagnóstico que cambió todo el ritmo de su vida. En 2010, sus estudios de sangre arrojaron niveles de glucosa superiores a 200. El médico general fue claro: diabetes tipo 2.

“El doctor me lo había advertido, pero era adicto al pan. Lo traía por herencia y además cometía muchos abusos al comer”, cuenta mientras espera su turno en una de las salas del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la capital del país.

En 2014, 52 por ciento de estas muertes, es decir, 49 mil, fueron de mexicanos entre los 60 y 80 años.
Fernando fue consciente de esa realidad meses después de su diagnóstico. “Entendía de qué estaba enfermo, pero cambiar todo de un día para otro era muy difícil. Nunca había hecho ejercicio. Querían que llegara a mi casa y comprara una caminadora”.

Su economía familiar también resintió la enfermedad. Al inicio las consultas mensuales, la compra de un medidor de glucosa y medicamentos le costaban cerca de 3 mil pesos al mes.

Estos gastos son bajos en comparación con las complicaciones, asegura el doctor Marco Antonio Villalvazo, “Una diabetes mal controlada te puede traer insuficiencia renal, problemas del corazón o ceguera; una hemodiálisis te cuesta, en promedio, 3 mil pesos, y es algo que requieren tres veces por semana”.

La enfermedad ataca a hombres y mujeres por igual. Los 94 mil fallecimientos registrados en 2014 se dividen por igual en cuestión de sexo. Pero la esperanza de vida parece ser mayor para las mujeres.

De los 45 mil 772 hombres que murieron por esta causa, 30 por ciento, es decir, 12 mil 216, tenían entre 61 y 70 años. Mientras que de las 48 mil 225 mujeres fallecidas, el mismo porcentaje, equivalente a 13 mil 123 casos, tenían entre 71 y 80 años.

En la experiencia de Villalvazo, esta es una enfermedad totalmente controlable si se ataca desde el origen. “El problema es que somos el país del mundo con mayor porcentaje de obesidad en niños y van a ser adultos que van a vivir seguramente con sobrepeso si no hacen cambios, y ese es el camino para la diabetes tipo 2”.

Lo que ocurrió en México fue una transición epidemiológica, así lo explica el doctor Francisco Navarro Reynoso, director general de Coordinación de los Hospitales de Referencia: “En los 50, la gente moría de infecciones, ahora no (…) Le ganaste a unas, pero aparecieron otras. Y resulta que estas otras su manejo es a largo plazo”.

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