Noticias de Chihuahua.- Este día se cumplieron los primeros dos años de operaciones del Aeropuerto Barrancas del Cobre en Creel, y el balance sigue siendo desolador para una infraestructura que prometía detonar el turismo en la Sierra Tarahumara.
A 24 meses de su inauguración, la terminal aérea es señalada por diversos sectores como un auténtico “elefante blanco”, ya que la afluencia de vuelos comerciales es prácticamente nula, manteniéndose activo principalmente por naves privadas de pequeña escala.
A pesar de la millonaria inversión que representó su construcción y los constantes anuncios de promoción turística, la falta de conectividad real y la ausencia de rutas comerciales establecidas por las grandes aerolíneas han dejado las instalaciones subutilizadas.
Mientras el Gobierno del Estado defiende la utilidad a largo plazo de la obra, los críticos señalan que, por ahora, el aeropuerto solo sirve para que los funcionarios y empresarios lleguen rápido a la sierra, mientras el turismo de masas sigue llegando por tierra o en el Chepe.

