El narcotráfico  y la pobreza

“No establezcas amistades inútiles.

 Jodorowsky

Francisco Flores Legarda

El narcotráfico ya no es solo un delito sino que poco a poco se ha vuelto una forma de vida para la mayoría de los mexicanos; ya es común en el círculo social de los jóvenes  que alguien conozca a un  dealer para que les venda droga, ya es muy normal ir a un bar y que un desconocido te ofrezca droga o peor aún que los meseros te la ofrezcan y, por supuesto ya es bastante común  que un adolescente quiera involucrarse en el narcotráfico y no en la escuela. Esto sobre todo ocurre en los niños, los adolescentes y  los adultos que viven en otro lamentable e indestructible problema social, la  pobreza.  “Si Julián tuviera el dinero de los jóvenes a los que les vende droga, estaría estudiando una carrera para no tenerse que dedicar al comercio de drogas“(El Informador, 2010). Este es el caso de un joven que por necesidad ha tenido que involucrarse en este delito.

 

En mi opinión, creo que la pobreza y el narcotráfico se relacionan. Primero que nada por la falta de recursos económicos. No hay buena educación, no hay trabajo, por lo tanto, no hay dinero y hay que buscar una forma de conseguirlo; segundo, porque en el círculo social en el que hoy en día los adolescentes de bajos recursos se relacionan es aceptable y respetable involucrarse en ese delito, es por esto que para ellos es como un sueño llegar a ser narcotraficante. El periódico El Informador (2010) ejemplifica lo anterior:

 

 “Memo confiesa a sus amigos que un compadre de su cuñado es miembro del cártel de Sinaloa, y les presume que él ha estado en fiestas de narcotraficantes donde la comida y las bebidas con alcohol, como el tequila, whisky, ron y vodka, nunca se terminan. Describió que las fiestas son amenizadas con bandas y grupos norteños que se escuchan en la radio”.

Mi tercer argumento es la pereza que tiene el mexicano. En lugar de querer salir adelante de una forma constructiva prefiere ir por el camino fácil. Es evidente, que la carencia los hace  preferir 200 pesos por entregar una bolsita de marihuana, a estar en un buen trabajo pero mal remunerado o a estar esperando a que el profesor llegue al salón de clases.

La clase baja no tiene las mismas oportunidades que la clase media o alta; no tiene la oportunidad de tener una buena educación. Como sabemos la educación pública en México es deficiente lo que conlleva a que esta clase no logre  terminar los estudios de preparatoria ni universidad,  y como consecuencia optan por buscar oportunidades en el narcotráfico y no solo en él sino también en otros delitos, un ejemplo, es “El Chapo Guzmán”. Beith (2010) afirma:

Joaquín Guzmán no estaba destinado a tener una educación decente, pues la escuela más cercana estaba a 97 kilómetros de distancia. Lo que aprendió fue gracias a maestros voluntarios que pasaban seis meses en la zona y después se retiraban.

El narcotráfico y la pobreza son problemas sociales y también éticos, ya que ¿por qué acusar a los adolescentes que se involucran en el narcotráfico si  es solo por necesidad?  ¿Por qué no acusarlos si están violando la ley? ¿Por qué acusar a la clase baja o media y no a la clase alta? o ¿por qué no acusar también a los consumidores de droga? Desgraciadamente en México se vive una extrema desigualdad social porque a los que ganan más se les justifica todo o peor aún disimulan que no saben nada “aquí nadie vio nada, ni sabe nada” mientras que a los que ganan menos  se les hace la vida imposible imponiendo delitos imaginarios.

Es casi un hecho que la pobreza es un factor importante para involucrarse en el narcotráfico pero esto no quiere decir que realmente toda la gente de bajos recursos quiera hacerlo, ya que  no todos tienen como prioridad el tener dinero y prefieren vivir humildemente con lo que el gobierno les brinda o con lo que ellos pueden conseguir. También es un hecho que no hay justificación para los niños, adolescentes y adultos que están o que buscan involucrarse en el narcotráfico porque por más que te pueda sacar de la miseria, contribuye a un daño mayor que es una sociedad destructiva, una sociedad en donde supuestamente todo mundo se queja de que existe pero lo promueve  con el simple hecho de pasarle a un amigo el número telefónico de un dealer para que le venda marihuana. El narcotráfico  daña la salud  y bienestar de las personas provocando una adicción o hasta la muerte, pero sobre todo es capaz de terminar con las virtudes de una persona. No cabe duda que este delito  genera dinero y poder, tal vez es esa la razón por la cual nunca se podrá terminar, no olvidemos que el gobierno mexicano está sujeto a él, es su cómplice y la sociedad ya prefiere formar parte de este problema.

 

Salud y larga vida y larga y vida

 

@profesor_F

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