Este fue el mensaje que lanzó a los jóvenes durante la vigilia de oración, uno de los actos de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud que se celebra en la ciudad polaca y al que asistieron un millón y seiscientos mil jóvenes, según los organizadores.

Ante las guerras, el sufrimiento, pero también ante quienes prefieren “jóvenes atontados” para dominarles, Francisco les exhortó a levantarse del sillón y construirse un futuro.

Durante la celebración se oyeron los testimonios de tres jóvenes, una de ellas era una chica siria de Alepo, que relató cómo convive cada día con la guerra.

Su testimonio sirvió al pontífice para decirles a los jóvenes que hay situaciones que pueden resultar “lejanas” y que no se comprenden sólo porque se ven “a través de una pantalla del celular o de la computadora”.

“Pero cuando tomamos contacto con la vida, con esas vidas concretas no ya mediatizadas por las pantallas; entonces nos pasa algo importante, sentimos la invitación a involucrarnos”, les exhortó.

A ellos les advirtió que ante estos conflictos y situaciones la solución, “no es “vencer el odio con más odio, vencer la violencia con más violencia, vencer el terror con más terror”, sino que la “respuesta a este mundo en guerra tiene un nombre: se llama fraternidad, se llama hermandad, se llama comunión”.

Related Post

Suscribirse
Notificar de
0 Comentarios
Retroalimentación En Línea
Ver todos los comentarios
0
Deseas comentar esta nota? Deja tus comentariosx
()
x