Noticias de Chihuahua.- La jerarquía católica en México se encamina a un proceso de renovación profunda que impactará directamente en la conducción pastoral del país. De acuerdo con datos eclesiásticos, más de un tercio de los altos prelados ha cumplido o está por cumplir la edad canónica que obliga a presentar su renuncia, lo que abrirá la puerta a una reconfiguración del mapa episcopal nacional.
Ante este escenario, Papa León XIV deberá designar al menos 24 nuevos obispos y arzobispos que sustituirán a quienes alcanzan el límite establecido por el Derecho Canónico. A este relevo se suma la necesidad de cubrir arquidiócesis y diócesis vacantes en puntos estratégicos del país, entre ellos Tijuana, Atlacomulco, Campeche, Ciudad Altamirano, Ecatepec, El Salto (Durango) y Tampico.
Entre los nombres más relevantes en ruta al retiro se encuentran los dos cardenales mexicanos con peso en el ámbito internacional: el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, y el arzobispo de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, ambos con la renuncia ya presentada conforme a la norma eclesiástica. También figura el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, dentro del grupo de prelados que se aproximan al relevo.
Según el portal especializado Catholic Hierarchy, la composición actual del episcopado mexicano refleja las huellas de los últimos pontificados: más de la mitad fue nombrada por Papa Francisco, mientras que el resto corresponde a designaciones de Benedicto XVI y Juan Pablo II, con un porcentaje menor ya atribuido al actual pontífice.
El canon 401 establece que los obispos y arzobispos deben presentar su renuncia al cumplir 75 años, dejando en manos del Papa el momento exacto de su aceptación y el nombramiento del sucesor. En la práctica, este mecanismo garantiza transiciones ordenadas, pero también marca cambios de rumbo en la vida pastoral, social y política de la Iglesia en cada región.
Con un 34% de la jerarquía nacional en proceso de retiro y una decena de sedes sin titular, México se convierte en uno de los países donde la renovación episcopal será más amplia en el corto plazo. Las decisiones que se tomen definirán el perfil, discurso y prioridades de la Iglesia católica mexicana para los próximos años.

