Michoacán.- Un fusil de uso militar dentro de un salón de clases desató una de las escenas más brutales que ha vivido una escuela en México: dos maestras asesinadas a tiros por un alumno y una investigación que apenas comienza, pero ya apunta a fallas graves y posibles redes detrás del arma.
Autoridades de Michoacán mantienen abiertas varias líneas tras el ataque ocurrido en una preparatoria de Lázaro Cárdenas, donde un estudiante de apenas 15 años fue detenido como presunto responsable del homicidio de dos docentes. Durante el operativo, fue asegurado un fusil calibre 5.56, armamento de alto poder que encendió las alarmas por su procedencia y cómo llegó hasta el interior del plantel.
De acuerdo con los primeros reportes, el arma contaba con cargador abastecido y decenas de cartuchos adicionales, lo que evidenciaría una capacidad letal mucho mayor a la que finalmente se consumó.
La investigación se centra ahora no solo en el adolescente, sino en el origen del rifle, posibles fallas en los protocolos de seguridad escolar y si existió algún tipo de apoyo o planeación previa. El calibre utilizado, común en operaciones tácticas, refuerza la sospecha de un posible vínculo con tráfico ilegal de armas.
El caso ha generado conmoción nacional, no solo por la violencia, sino por el nivel de armamento involucrado y la facilidad con la que ingresó a un entorno educativo, dejando al descubierto un escenario donde las aulas dejaron de ser espacios seguros.

