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Identifican a ‘El Rana’, pateador de adulto mayor panista en marcha de Morena

LA agresión contra un adulto mayor durante la marcha de Morena en Chihuahua terminó por convertirse en algo más grande que un simple altercado callejero: exhibió el nivel de polarización política que se vive en el estado y la rapidez con la que la violencia ideológica puede escalar en plena vía pública. El video, que se viralizó a nivel nacional, primero intentó ser minimizado bajo la versión de que el agresor “no era de Chihuahua”, pero las redes sociales hicieron lo suyo y terminaron identificándolo presuntamente como Daniel Ramírez Díaz, alias “El Rana”, señalado por ciudadanos como simpatizante de Morena.

El episodio ocurrió sobre Avenida Universidad, frente al edificio de El Diario de Chihuahua, en medio del caos vial provocado por la movilización política. Bastó que el adulto mayor expresara su molestia por el cierre de calles para que, según la denuncia, recibiera golpes y hasta dos patadas por parte del presunto agresor. La escena generó indignación no solo por la brutalidad del ataque, sino por el hecho de que la víctima fuera una persona de la tercera edad, vulnerable y sin posibilidad de defenderse frente a un hombre más joven y agresivo.

Más allá de colores partidistas, el hecho deja una pregunta incómoda: ¿en qué momento la intolerancia política comenzó a justificar agresiones físicas? Lo preocupante es que el discurso radicalizado en redes y en las calles parece estar convirtiendo las diferencias ideológicas en odio abierto. Mientras simpatizantes de ambos bandos convierten la política en una guerra personal, los ciudadanos terminan atrapados entre insultos, amenazas y actos violentos que antes parecían impensables en manifestaciones públicas.

Ahora la presión social se concentra en las autoridades, que enfrentan el reclamo ciudadano de actuar sin tintes políticos y proceder legalmente contra quien resulte responsable. Porque si un ataque así queda impune, el mensaje será peligroso: que la violencia partidista puede normalizarse en Chihuahua mientras las redes sociales hacen el trabajo que deberían hacer las instituciones.