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La Navidad de los Conversos y los hipócritas

¡Paren todo! Olviden la Estrella de Belén; en Chihuahua tenemos una nueva luz que guía a los descarriados: la sonrisa del senador Juan Carlos ‘capibara’ Loera. Resulta conmovedor ver al “guardián de la pureza morenista”, ese que jura y perclama que los priistas y panistas son el origen de todos los males.

Pues el suceso  ocurrió en la colonia El Palmar, donde  el presupuesto del Senador se dejó ver conviviendo con perfiles que ayer eran el “enemigo conservador” en el PAN y Movimiento Ciudadano, y que hoy, gracias al milagro de la Navidad (y de una regiduría en Morena), han sido purificados en el Jordán de la Cuarta Transformación.

Muy abrazados, beso y beso de judas andaba Loera con Miguel Riggs, ese que acusaron hace poco de cambiar de partido como de esposa. Hipócrita senador. Y es que por la mañana, Loera se desgarra las vestiduras en el Senado denunciando que Morena se llena de “chapulines” y “arribistas”. Se pone la máscara de la dignidad y advierte que impugnará hasta a su sombra si huele a panismo u otro partido. Pero, ¡ah!, tres doritos después anda en la posada de Riggs, rompiendo piñatas… del orgullo y, de repente, los principios se vuelven tan desechables como los platos de los tamales.