Noticias de Chihuahua.- La tarde se rompió en mil pedazos de plomo y gritos en el fraccionamiento Vilago Residencial, Ciudad Juárez. Eran las 6:20 p.m. cuando la rutina de un Oxxo en Paseo de Aragón y Paseo de Borja se transformó en un escenario de guerra.
En las cámaras de seguridad —esas que todo lo ven y nada previenen— quedaron congelados los últimos instantes de vida de Ulises Nache Trujillo, alias “Delta 1” o “El Principal”, presunto líder del grupo criminal La Línea. Entre refrigeradores de cervezas y anaqueles de frituras, los clientes, incluidos varios menores, quedaron atrapados en medio del tiroteo. Algunos de los atacantes, también captados por las cámaras, se movían como si supieran exactamente dónde y contra quién disparar.
Ulises cayó dentro del local, convertido en blanco perfecto. Afuera, en la calle Villa de la Cabaña Norte, la sangre dibujó su propio mapa: ahí quedaron sus dos escoltas, ambos policías municipales de Chihuahua, vestidos de civil, intentando escapar de la ráfaga que les selló el destino.
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal fue tajante: no había oficio de comisión, ni autorización alguna para que esos agentes prestaran protección a un civil. Aun así, las balas no entienden de trámites. Miguel Eduardo Gallegos Salas, de 31 años y con tres años en la corporación, y Rigoberto Pulido Escobedo, de 32, con doce años de servicio, eran parte del escuadrón de cuatrimotos del Distrito Centro. Anoche, cambiaron los motores por el silencio eterno.
La Agencia Estatal de Investigación confirmó que El Principal tenía carpetas de investigación abiertas por delitos federales. No era un “empresario” ni un “inocente transeúnte”. Su nombre estaba marcado en tinta roja.
En Vilago, la noche no volvió a ser la misma. Entre la cinta amarilla, el olor a pólvora y el zumbido de las luces frías del Oxxo, los vecinos aprendieron —una vez más— que la guerra no siempre se libra en las calles oscuras: a veces, se libra justo en la fila para pagar un refresco.


