Noticias de Chihuahua.- El terror se volvió negocio en Ciudad Juárez, donde un sujeto convirtió la amenaza en moneda de cambio y el miedo en ingreso fijo. Irving Eduardo D. A. fue vinculado a proceso luego de que la Fiscalía lograra sostener que no solo intimidó a una víctima, sino que le arrancó dinero con una advertencia brutal: pagar o atenerse a las consecuencias contra su propio hijo.
De acuerdo con la investigación, el acusado habría recibido 7 mil pesos como “garantía” para no hacerle daño al menor, dejando claro que el chantaje no era cualquier cosa, sino una presión directa contra lo más vulnerable de la víctima. El cobro, disfrazado de tregua, terminó por encender las alarmas y activar a las autoridades.
La detención llegó cuando menos lo esperaba, en plena vía pública, donde agentes de investigación le cerraron el paso y le cumplieron la orden de aprehensión. Lo que parecía un negocio redondo terminó en esposas.
Ahora, el presunto extorsionador enfrenta la justicia bajo prisión preventiva, mientras el caso exhibe una realidad cruda: en las calles, hay quienes ya no solo roban… sino que venden “seguridad” al mejor postor, aunque eso signifique jugar con la vida de un niño.

