Noticias de Chihuahua.- Un total de diez policías municipales fueron desarmados tras reprobar los exámenes de control de confianza aplicados recientemente. Los agentes tuvieron que entregar sus armas de cargo y fueron retirados de las labores de patrullaje preventivo de manera inmediata.
La decisión se tomó para garantizar que quienes cuidan a la ciudadanía sean personas aptas y sin vínculos con la delincuencia organizada. Los elementos reprobados ahora enfrentan un proceso administrativo para determinar si son dados de baja definitiva o reubicados en áreas de oficina.
No pasar el polígrafo o las pruebas psicológicas es motivo suficiente para que la licencia oficial de porte de armas les sea revocada por la Sedena. La Secretaría de Seguridad Pública estatal advirtió que no habrá tolerancia para quienes no den el ancho en la corporación.
Estos operativos de limpieza interna seguirán aplicándose en todos los municipios para profesionalizar a la policía y recuperar la confianza de la raza. Por lo pronto, hay diez patrulleros menos en las calles que ya no podrán usar el uniforme para andar armados.
¡Los dejaron sin fuscas!

