Mientras más hables de comida, más cantidad comerás

Hablar sobre la comida de manera constante nos lleva a caer en la tentación, o al menos así lo indicaron dos estudios cuyos resultados fueron presentados durante la Semana de la Obesidad, organizada por la Sociedad Estadounidense de Cirugía Metabólica y Bariátrica y la Sociedad de Obesidad.

Resulta que hablar de alimentos impacta en tu dieta, ya que el cerebro manda señales de necesitar más comida; por lo que te vuelves insaciable y deseas seguir comiendo, ya que ciertas palabras pueden interactuar con el estrés y la genética, desencadenando un antojo brutal por la comida menos saludable.

Según Susan Carnell, el primer estudio reveló que las personas con obesidad tienen una respuesta más fuerte a palabras asociadas con las calorías como los chocolates y las alitas de pollo y si a esto se le suma que la persona tiene estrés, optará por satisfacer esa necesidad de alimento, sin importar si este es saludable o no.

En el segundo estudio, Carnell y sus colegas encontraron un vínculo entre las respuestas a las palabras de los alimentos y el riesgo de obesidad en los adolescentes con variantes genéticas que aumentan el riesgo de obesidad.

Así que a la próxima que hablen de dónde ir a comer o qué se te antoja a mediodía, evita pensar en alimentos chatarra y sobre todo, compartir tu antojo en una conversación con otros.

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