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Mucha palabrería, poco debate

Chihuahua.- Mucha gala y pocas propuestas, mucho grito y menos señalamientos, fue parte de lo que se vivió este martes en el debate entre los candidatos a la Alcaldía de Chihuahua, organizado por el Instituto Estatal Electoral, que no salió tan bien librado en las redes sociales, por el inverosímil formato de réplicas y contrarréplicas de tan solo 40 segundos. Veamos tan solo la parte de la presentación.

Al que le cayó tarde el 20 fue al candidato del Partido Encuentro Solidario Luis Medel, de que al prometer tomar las riendas del Municipio sin querer queriendo promocionó al candidato de Movimiento Ciudadano a la Gubernatura de Chihuahua Alfredo “El Caballo” Lozoya, cuyo eslogan es justamente que “tomará las riendas” del estado, y a pesar de que intentó no repetirlo y buscar otra frase para no repetir de nuevo el eslogan de otro partido, le faltó inteligencia y lo hizo de nuevo.

Al que también le salieron del alma sus filias y fobias conservadoras fue al candidato panista Marco Bonilla, quien dijo que quiere gobernar a favor de la vida y en favor de la familia, que para los que saben no fue sino la confirmación de su postura próvida, es decir, en contra de varios derechos que se siguen dirimiendo en Chihuahua cuando ya han sido determinados por tratados internacionales.

A la que de plano le traicionó sus sueños más guajiros fue a la candidata del Partido Verde Ecologista de México Paola Arroyo, quien sin miedo, con firmeza y apenas siendo candidata, dijo “decidí ser presidenta municipal por ver el cinismo con el que actúan quienes ya nos han representado pobremente en el gobierno”.

Otra que también fue traicionada por el subconsciente fue la candidata de Redes Sociales Progresistas Eugenia Lara, al decir que es indispensable optar en los gabinetes a personas que estén preparadas profesionalmente, como ella no lo estuvo sobre todo en la parte de responder a las preguntas directas hechas por ciudadanos, a quienes dijo deberá dejarse las decisiones importantes.

El que llegó con la espada desenvainada al nada más presentarse fue el candidato de Morena Marco Quezada, quien dijo que la actual administración solo destina un mediocre 1 por ciento a la obra pública, por lo que es necesario más inversión y menos imagen.

El que quiso ponerse bravo a los gritos innecesarios fue el ex panista y ahora candidato por Movimiento Ciudadano Miguel Riggs, quien para presentarse leyó atropelladamente y casi gritando un texto en el que dijo que el que lastime a los chihuahuenses lo pagará caro, quien sabe si tirándoles la casa, llamando a no dar un voto inútil y negando que alguien lo haya puesto ahí para encubrir o para dejar todo igual.

En los comentarios se reprochó tanto la organización del debate por parte del IEE, un formato acartonado y con poco atractivo, como la poca seriedad de los candidatos que prometieron algunas cosas, sin detallar cómo lo harán y sobre todo, se dedicaron a intentar desprestigiar a los demás candidatos sin lograr hacer apenas daño.