Noticias de Chihuahua.- El fantasma del “gasolinazo” tiene contra las cuerdas a la Dirección de Servicios Públicos Municipales, donde los funcionarios ya no saben cómo estirar el presupuesto para que las trocas de basura y mantenimiento sigan circulando.
La presión es máxima debido a que el incremento en los precios del combustible no estaba proyectado en el presupuesto anual, dejando a las cuadrillas de limpieza y bacheo operando con el “tanque en la reserva” y bajo una incertidumbre total.
A pesar de que la operatividad de la ciudad depende de estas unidades, el municipio admite que no existe un plan de rescate financiero inmediato, por lo que la orden es optimizar cada gota de combustible y rezar para que los precios no sigan subiendo.
Esta crisis amenaza con afectar la recolección de basura y el alumbrado público en las colonias periféricas, donde los retrasos en las rutas ya empiezan a notarse mientras la administración municipal busca de dónde sacar recursos para no quedarse “tirados”.
El desespero en las oficinas de Servicios Públicos es evidente, pues mientras el costo de la gasolina sube, la exigencia de la ciudadanía por servicios de calidad no baja, creando una bomba de tiempo administrativa que podría estallar en cualquier momento.
¡Municipio reza por gasolina!

