Noticias de Chihuahua.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rompió el silencio y reapareció públicamente tras el escándalo desatado por el citatorio formal de la Fiscalía General de la República (FGR), asegurando de manera tajante que no tiene absolutamente nada que temer.
El mandatario sinaloense afirmó que se encuentra con la conciencia tranquila y totalmente dispuesto a colaborar con las autoridades federales, minimizando el impacto político de la investigación de alto impacto que lo colocó en el ojo del huracán nacional en este cierre de mayo de 2026.
Rocha Moya enfatizó que su inclusión en las carpetas de investigación federales no es sinónimo de culpabilidad y que acudirá al llamado judicial para desmentir las acusaciones y señalamientos que buscan debilitar su administración.
La postura retadora del gobernador busca calmar las aguas en su estado y mandar un mensaje de fortaleza hacia el interior de su partido, mientras que en Chihuahua la expectativa se mantiene al tope por la comparecencia obligatoria que también deberán realizar la gobernadora Maru Campos y el fiscal César Jáuregui en calidad de testigos dentro del mismo expediente.

