México.- Un análisis de laboratorio sacudió el mercado del agua embotellada en México… y dejó al descubierto que no toda el agua que compras es tan “pura” como promete.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) puso bajo la lupa decenas de marcas y el resultado encendió focos rojos: solo unas cuantas cumplen realmente con lo que dicen en la etiqueta, mientras otras simplemente venden “ilusión embotellada”.
De acuerdo con los estudios, las marcas que sí pasaron las pruebas de calidad —incluyendo análisis microbiológicos y fisicoquímicos— son Peñafiel, Bonafont, Ciel y Nestlé Pureza Vital, consideradas entre las más confiables del mercado.
Pero la bomba no termina ahí.
Otros productos, especialmente aguas “alcalinas” o con supuestos beneficios especiales, han sido señalados por no poder comprobar lo que prometen, vendiendo propiedades que simplemente no existen o no están respaldadas científicamente.
En pocas palabras: mientras unas marcas cumplen, otras podrían estar jugando con la salud… y el bolsillo de millones.
Y aunque muchos mexicanos compran agua embotellada por desconfianza al sistema de agua potable, el propio organismo advierte que este consumo masivo también tiene un costo oculto: contaminación por plástico y un negocio multimillonario que crece sin freno.

