Dentro del marco del Día Internacional del Cáncer Infantil a celebrarse cada 15 de febrero, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), da a conocer medidas de prevención, así como factores de riesgo de esta enfermedad curable si se detecta a tiempo.

Cáncer es la enfermedad provocada por el crecimiento descontrolado y desordenado de algunas células del cuerpo, que invaden y destruyen células vecinas provocando la formación de tejidos extraños que terminan por alterar las funciones normales del organismo.

El oncólogo del Seguro Social en Chihuahua, doctor Francisco Zamora, explicó que cuando un cáncer comienza a extenderse, consume los nutrientes que el cuerpo necesita para funcionar privándolo de energía, debilita su sistema inmunológico y propicia otras enfermedades que afectan aún más al organismo.

El galeno señaló que el cáncer no es una enfermedad contagiosa, y puede aparecer en cualquier edad, sexo y condición social, siendo las leucemias, linfomas y tumores en cerebro, huesos y genitales los más comunes en la población infantil.

Algunos signos y síntomas de alarma que pudieran indicar la presencia de cáncer son sí recurrentemente aparece: fiebre sin causa aparente, pérdida importante de peso, sangrados y moretones sin motivo, dolor de cabeza constante y en aumento, vómito por las noches, bolitas inusuales en el cuerpo y manchas blancas en alguno de los ojos.

Por lo anterior, mencionó algunas acciones que se pueden adoptar para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer, como es vacunarse contra la hepatitis B a partir de los 12 años; fomentar desde temprana edad hábitos saludables como ejercitarse mínimo 30 minutos al día cinco veces a la semana; alimentarse adecuadamente contemplando alimentos antioxidantes (brócoli, papaya, tomate, fresas, etc.).

Entre otros factores de riesgo además de predisposición genética, mencionó a la obesidad como uno de los principales, por lo que se recomienda evitar la comida chatarra, carne roja en exceso, alimentos fritos y ahumados; no exponerse al sol por tiempo prolongado sin protección, así como evitar el tabaco y excesos en el consumo de alcohol.

El Instituto recomienda a sus derechohabientes que, de notar cualquier cambio repentino en la salud, o malestares persistentes, acudir con el médico a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) de adscripción para ser valorado y en caso de ser necesario recibir el tratamiento adecuado y oportuno, pues en el caso del cáncer, si éste es detectado a tiempo, son mayores las posibilidades de recuperar la salud por completo.