
LOS Centros de Reinserción Social en Chihuahua viven una de sus peores etapas en años. Desde que la Secretaría de Seguridad Pública Estatal tomó el control administrativo, los problemas no solo persisten, sino que se han agudizado: corrupción más evidente, violencia desbordada y un número creciente de muertes dentro de los penales.
Lejos de mejorar, la situación de los custodios penitenciarios sigue siendo crítica. Mal pagados, con equipos insuficientes y sin garantías mínimas de seguridad, los trabajadores expresan su descontento en voz baja, pues saben que cualquier inconformidad abierta puede costarles represalias o incluso el trabajo.
La autoridad penitenciaria parece ausente o cómplice. Ahora, los grupos criminales que dominan los penales circulan memorándums a los internos “neutrales”, es decir, a quienes no se alinean con ningún cártel. La amenaza es clara: unirse a un bando o terminar saliendo del Cereso en una bolsa negra. Esta política del terror demuestra que quienes mandan en realidad no son los directores, sino las mafias organizadas tras las rejas.
La narrativa oficial habla de control, reinserción y disciplina, pero las historias que se viven dentro de los muros penitenciarios son otras: corrupción institucionalizada, negocios turbios con cobros ilegales a los internos y un ambiente de miedo constante. Lejos de ser espacios de rehabilitación, los Ceresos de Chihuahua se han convertido en auténticas universidades del crimen, donde la vida humana vale lo que dicten los capos que gobiernan desde las sombras.

OTRO raund se dieron los diputados Alfredo Chávez y Brenda Francisca Ríos en tribuna. Y es que al pedir la diputada de Morena, al Congreso del Estado exhortar al Ayuntamiento de Chihuahua y a dependencias estatales y municipales a revisar los criterios del Presupuesto Participativo, para atender con urgencia las carencias de la colonia Díaz Ordaz, se generó un debate entre legisladores de las diversas bancadas, acusando entre otras cosas, de abusar de las redes sociales y de usar los temas para construir una campaña.
Eso fue lo que le dijo la diputada Yesenia Reyes a la diputada Ríos, al mostrar un video donde vecinos denunciaron la falta de pavimentación en la colonia, acumulación de basura y escombro, casas abandonadas convertidas en focos de inseguridad y la invasión de áreas verdes, lo que según la diputada del Partido Acción Nacional Joceline Vega, ya fue atendido hace dos semanas, por lo que el diputado Alfredo Chávez le dijo que ya solo era un tema para salir en el TikTok “y yo no voy a permitir que se ponga en duda el trabajo que se ha hecho en el Municipio”, lo que fue entonces rebatido por la diputada de Morena Leticia Ortega al cuestionarle quién era él para no permitir hacer uso de la tribuna “si somos pares”, dijo ella.
Así, a pesar de que ya se había dicho que no se aprobaría el exhorto, la discusión continuó derivada a otros temas, como que no se valía “lucrar con las necesidades de la gente” como lo dijo el diputado panista Carlos Olson, quien además invitó a Ríos a “ir a las colonias juntos a atender los problemas, no solo venir aquí”.

