
EN un ambiente de dolor, fueron velados Gael y Axel, los estudiantes del Colegio de Bachilleres (Cobach) plantel 10 que murieron un accidente automovilístico el pasado lunes.
Con fotografías, guantes y casco de fútbol americano, compañeros estudiantes, familiares y amigos a despedirlos.
Las autoridades señalaron que todo fue a causa del exceso de velocidad en que era guiada la unidad donde iban siete jóvenes, y por ello el titular de la Subsecretaría de Movilidad del estado César Komaba informó que se intensificaron los operativos de vigilancia en puntos estratégicos de la ciudad.
Esto, para prevenir accidentes viales relacionados con el consumo de alcohol y el exceso de velocidad “estamos trabajando en diferentes puntos y se ha instruido a los elementos a mantenerse especialmente atentos en zonas con mayor índice de incidentes”.
Uno de los puntos seria la avenida Guillermo Prieto, casi esquina con Industrias, pero tan solo en los últimos días los arrancones en esa zona están más activos que nunca, y ninguna patrulla se aparece por la zona.
En esa zona, todas las semanas, entre autos ajenos a los carrerozos, la policía vial está enterada, pues tienen cámaras instaladas en distintos puntos, pero se hacen de la vista gorda.
¿Se estarán poniendo con una lana?, pues van desde autos galletitas hasta potentes vehículos modificados de Juniors.

EL presidente de la Concanaco, Fabián Octavio de la Torre de Stéffano, uso su tarjeta de crédito como si fuera dinero de Monopoly. Y es que no habría ningún problema si él la pagara, pero es una tarjeta corporativa del banco American Express que sería utilizada para fines de crecimiento de la organización gremial empresarial que supuestamente representa, defiende y promueve los intereses de las empresas del comercio, servicios y turismo en México.
El asunto es que este señor ya nomás le faltaba pagarse algún injerto de pelo con la tarjeta del jale, pues la lleva a pasear todos los días…al mall, a comer, de viaje, y no cualquiera, pues hay uno que se aventó a Nueva York, donde agarró promos de 24 horas sin intereses.
Por ello, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Camargo (Canaco Camargo) exigió formalmente a la Secretaría General de Concanco Servytur un informe detallado sobre gastos y movimientos administrativos de la Confederación, incluyendo comprobantes fiscales, estados de cuenta y documentos relacionados con viajes, campañas y proveedores.
El documento fue dirigido a la Lic. Miriam Sauza Colín, secretaria general de la confederación en el marco de la Ley de Cámaras Empresariales, con base en el artículo 16, fracción XIV, que obliga a las confederaciones a entregar a sus cámaras la información suficiente sobre la administración y desempeño.
Entre los datos requeridos destaca la bitácora de vuelos de presidencia, facturación de viajes, gastos de representación, detalles del uso de una tarjeta American Express Corporativa a nombre de Fabián Octavio de la Torre, comprobantes de la campaña México Muy Mexicano, y el desglose del costo total del viaje a FITUR 2024 en España, así como la lista de asistentes y pagos efectuados por la Confederación.
La cámara camarguense también solicitó facturas de eventos en el edificio de Concanco, pagos a proveedores, gastos de publicidad y el respaldo de depósitos del socio estratégico Management Innovation. Aclararon que la información requerida forma parte del ejercicio de transparencia interno y no ha sido presentada en consejos previos.
El oficio concluye solicitando que la documentación sea entregada en formato físico o digital a más tardar en próximos días, con copia al consejero nacional por Chihuahua, Gerardo Manuel Antonio Andrew Rodríguez, para su análisis y revisión.

AHORA resulta que a los nuevos fraccionamientos en Ciudad Juárez quieren ponerles nombres extranjeros para que se escuchen muy fresones. Con carencias, inseguridad, y falta de recolección de basura, pero les gusta más ‘Charlotte’ en vez de Carlota, o ‘Riveras del Bronx’. Sí que estamos muy cerquitas del El Paso, pero ‘don’t pull it’.
Ya se pidió que los nuevos nombres de fraccionamientos estén escritos en español y estén acordes a la cultura nacional, evitando el extranjerismo.
Ni modo que no tengan la capacidad de encontrar nombres que tengan que ver algo con Juárez, Chihuahua o México.
