Noticias de Chihuahua.- Mientras Alejandro Fernández ponía a cantar a miles en Plaza del Ángel, al periodista Ricardo Perea presuntamente le tocó otro espectáculo: policías que, según denunció en sus redes sociales, lo tiraron al suelo, le dañaron el celular y lo mandaron a dormir un ratito a la comandancia.
Todo comenzó cuando una mujer se desmayó y Perea sacó su teléfono para graba, como cualquier labor periodística. Pero, según su versión, a un agente no le gustó salir en cámara y aquello terminó con el comunicador detenido durante aproximadamente tres horas.
La jueza cívica determinó que no había elementos suficientes para sancionarlo y lo dejó libre.
¡El Potrillo cantó, la policía supuestamente repartió y el periodista terminó pagando los platos rotos!
Perea exige explicaciones al alcalde René Chavira y al comisario Julio César Salas. Por ahora, no se ha dado a conocer una respuesta oficial de la corporación.

