
¡VAYA currículum para ponerse al frente de los investigadores! Daniel Paulín Barraza pasó de ser uno de los mandos cesados de la Policía Municipal de Juárez, por presuntos actos de corrupción, a dirigir la Agencia Estatal de Investigación (AEI) por el encargado de la Fiscalía General del Estado, Gilberto Loya.
Pero la historia no termina ahí. En 2023, su nombre apareció en una manta con señalamientos de presuntos nexos criminales, acusaciones que no constituyen por sí mismas pruebas de responsabilidad penal.
De acuerdo con archivos periodísticos, en mayo de 2015, el entonces secretario de Seguridad Pública Municipal de Juárez, Julián Leyzaola, ordenó el cese de cuatro mandos por presuntos actos de corrupción. Entre ellos se encontraba Paulín Barraza, quien se desempeñaba como coordinador del Centro de Emergencias y Respuesta Inmediata 066.
Posteriormente, Paulín regresó a la corporación y, en 2019, sufrió un ataque a balazos en el exterior de su vivienda, ubicada en la colonia Tierra Nueva.
Su nombre volvió a aparecer en el escenario público en diciembre de 2023, cuando fue mencionado en una manta junto con Luis Aguirre, actual secretario de Seguridad Pública del Estado, y Ricardo Realivázquez, entonces jefe de despliegue policial.
Ahora, desde la cúpula de la AEI, tendrá bajo su responsabilidad una de las tareas más delicadas del estado: investigar delitos y perseguir a quienes los cometen.

EN la política de Chihuahua hay quienes buscan renovarse y quienes parecen empeñados en demostrar que las viejas mañas de la comunicación política siguen vivas. Manuel del Castillo, contratado por Cruz Pérez Cuéllar para llevar su comunicación social, reaparece en la arena política con casi 70 años y alrededor de medio siglo de trayectoria en los medios. Experiencia no le falta; la pregunta es si viene a comunicar el futuro o a reciclar las fórmulas de hace cinco décadas.
La toma de protesta de Marco Bonilla como coordinador estatal de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad fue un acto calculado para jugar en terreno público: las calles peatonalizadas del Centro Histórico de Ciudad Juárez, donde coincidió con bailarines y ciudadanos que disfrutaban del espacio sin necesariamente participar en la grilla partidista. No se arriesgaron a medir su convocatoria en la X Monumental o en otro recinto donde la asistencia política quedara más expuesta al escrutinio. En el corazón de la ciudad, el ambiente ya estaba puesto; había que aprovecharlo.
Bonilla llegó a la frontera después de solicitar licencia y lo hizo con NO confrontación directa contra Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum, y Cruz Pérez Cuéllar, uno de sus principales adversarios políticos rumbo a 2027. Pero hubo otro detalle que llamó la atención: la limpieza del lugar al terminar el evento. Los juarenses encontraron el Centro Histórico en buenas condiciones, una imagen que contrasta con las críticas que suelen recibir otros actos políticos cuando dejan basura en los espacios públicos. Porque organizar un mitin también implica hacerse cargo del tiradero, no solamente de los aplausos.
Mientras Bonilla ocupaba las calles de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar rindió protesta como coordinador estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional en Chihuahua, en el World Trade Center de la Ciudad de México. Y para la batalla política que viene, Cruz incorporó a Manuel del Castillo a su equipo de comunicación social.
La contratación despierta preguntas por el recorrido del comunicador. Del Castillo trabajó con Javier Corral durante su gobierno, una etapa cuyo balance político y administrativo sigue siendo objeto de discusión. También pasó por las administraciones priistas de Héctor Murguía y Reyes Baeza, además de mantener vínculos con el entorno político de Armando Cabada, el alcalde independiente de Ciudad Juárez.
Vaya recorrido: PRI, Corral y ahora Cruz. En la política, las camisetas cambian, pero los operadores suelen ser los mismos. La experiencia puede ser una virtud; convertirla en una colección de viejas recetas es otra historia.
Y aquí aparece el detalle que alimenta la polémica: Del Castillo ya comenzó a lanzar críticas contra los panistas y, de acuerdo con los señalamientos sobre su nueva encomienda, busca colocar cuestionamientos en la opinión pública contra el evento de Bonilla. Sin embargo, la crítica política necesita argumentos, datos y hechos verificables. Cuando el ataque se queda en descalificar sin demostrar, termina pareciendo más una operación de desgaste que un ejercicio serio de comunicación.
La ironía es que, en una época de redes sociales, videos virales, audiencias digitales y mensajes que se desmontan en minutos, apostar por las fórmulas de hace 50 años puede ser como llegar a una carrera de autos con un vehículo de museo: mucha historia, mucho ruido y el riesgo de quedarse atrás.
Y si de proyectar juventud política se trata, el espectáculo puede resultar contraproducente. Pretender que las viejas figuras de la comunicación reaparezcan como si acabaran de descubrir la política digital recuerda a esos personajes de televisión que intentan demostrar que todavía tienen la energía de sus mejores años: el problema no es la edad, sino confundir trayectoria con renovación. La política no es un concurso de juventud, pero tampoco un museo de operadores reciclados.
Manuel del Castillo puede presumir décadas de experiencia; lo que todavía tendrá que demostrar es si esa experiencia sirve para construir una comunicación moderna o para repetir el libreto de siempre: golpear al adversario, desacreditar sus eventos y esperar que la repetición convierta una acusación en verdad.
Porque Cruz Pérez Cuéllar puede contratar a quien quiera, pero el nombramiento también pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿su estrategia de comunicación mira hacia adelante o está desempolvando los manuales de la vieja guardia?
En Chihuahua, la carrera por 2027 apenas comienza. Bonilla ya mostró músculo en las calles de Juárez; Cruz se prepara desde su nueva posición partidista. Y Del Castillo tendrá que demostrar que no llegó únicamente a repartir golpes mediáticos con herramientas de otra época

