
EL problema no es menor: los casos de abuso sexual y tocamientos en instituciones educativas, públicas y privadas, siguen encendiendo las alarmas en Chihuahua, mientras el delito de abuso sexual aparece entre los de mayor incidencia dentro de los ilícitos contra la libertad y seguridad sexual.
Pero hay historias que, lejos de llegar a una Fiscalía, terminan encerradas entre paredes escolares.
En la Universidad Regional del Norte (URN) existen señalamientos de padres de familia y alumnas contra quien fuera responsable del área deportiva de la institución, particularmente relacionados con jóvenes que participaban en disciplinas como voleibol.
De acuerdo con los testimonios y señalamientos que circulan entre integrantes de la comunidad universitaria, la situación habría provocado molestia y preocupación durante un periodo prolongado, hasta que finalmente el funcionario dejó de formar parte de la institución.
Y aquí viene lo delicado: si existen alumnas que aseguran haber sido víctimas de conductas indebidas, ¿por qué el asunto no termina simplemente con un despido?
Porque sacarlo de una universidad no necesariamente resuelve el problema. Si hubo conductas constitutivas de delito, corresponde investigar y, en su caso, sancionar conforme a la ley.
La pregunta que queda sobre la mesa es incómoda: ¿se actuó para proteger a las estudiantes o simplemente para apagar el escándalo?
Y si existen víctimas, que hablen las autoridades, no los rumores. Porque ningún puesto, beca deportiva, campeonato o apellido debe estar por encima de la seguridad de las estudiantes.

NI las protestas por falta de salones, ni el activismo político dentro de las aulas, ni los bloqueos sindicales parecen haber generado tanta emoción en algunas oficinas de la Universidad Autónoma de Chihuahua como el viaje que se estaría cocinando para aprovechar el mes patrio.
Mientras estudiantes siguen lidiando con problemas académicos y administrativos, en Rectoría y algunas facultades presuntamente afinan maletas para cruzar la frontera, aunque esta vez no precisamente en busca de convenios académicos, intercambios o proyectos de investigación.
El atractivo estaría del otro lado: la temporada de la NFL ya arrancó y las Grandes Ligas entraron en su recta final, así que el calendario deportivo parece haberse convertido en una tentadora agenda para algunos funcionarios.
Según los señalamientos, directivos y funcionarios de áreas centrales ya tendrían listas sus visas para aprovechar el puente patrio y, de paso, darse una vuelta por los estadios y tiendas para estrenar jersey, cachucha y todo el kit del aficionado.
Porque al parecer, cuando se trata de problemas universitarios hay pendientes que pueden esperar; pero cuando empieza la temporada de futbol americano, ¡ahí sí parece haber prisa!
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