Top 5 de la semana

notas relacionadas

-Reciclaje político del alcalde de Parral
-Canchas Urban en la Cerve, un antro disfrazado
-Musculo panista este fin


LO que en 2022 fue una auditoría interna por presuntas irregularidades en Santa Bárbara, hoy se premia con un cargo en Seguridad Pública de Parral. Así de torcido se mueve el tablero político del alcalde Chava Calderón en Parral.
Martín Alfredo Chaparro Wong, aquel funcionario señalado por cobrar doble —una en la nómina y otra como “artista del Encuentro Santabarbarino 2019”—, reaparece con uniforme y placa. En su historial figuran pagos inflados, nóminas fantasma y un largo etcétera que en cualquier municipio serio lo habrían dejado fuera del servicio público. Pero aquí no. Aquí los investigados ascienden.
Con el respaldo del alcalde Chava Calderón, el mismo que presume “cercanía con la gente”, Chaparro Wong fue nombrado encargado interino de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, pese a que ni su pasado ni su reputación son ejemplo de orden. La ciudadanía ya alzó la voz: temen que los nuevos operativos y alcoholímetros sirvan más para llenar bolsillos que para prevenir delitos.
Y mientras Parral se hunde entre calles olvidadas, programas fantasmas y eventos sin público, el alcalde suma “colaboradores” con historial dudoso. Todo indica que el municipio se volvió un refugio de reciclados políticos, de esos que cambian de municipio pero no de mañas.
Desde Palacio, la gobernadora observa con recelo el desgaste político que arrastra Parral. Pero si algo deja claro este nombramiento es que el discurso de “renovación” terminó siendo otro eslogan vacío.
Porque en Chihuahua —como siempre— los mismos nombres, las mismas prácticas y ahora, los mismos uniformes.


LA marcha de este fin de semana se pondrá interesante, pues el PAN mostrara el poco o mucho power que aún traen.
El presidente municipal de Chihuahua Marco Bonilla confirmó su participación en la “marcha por la democracia”, que se realizará en varias partes del país, convocada por el Partido Acción Nacional, aprovechó para darle un simbolismo histórico.
Muchos van a rememorar la batalla por la democracia que dio el PAN en los años 80, explicando Bonilla que iniciará en el Parque Lerdo, lugar donde “se llevó a cabo la huelga de hambre de don Luis H. Álvarez”, y concluirá en la Plaza de Armas.
Para el alcalde se trata de “un recorrido muy simbólico; la Plaza de Armas ha sido testigo nacional de la lucha por la democracia, la libertad y la justicia”, señaló.
Además, adelantó que participará junto al dirigente nacional del PAN Jorge Romero y la gobernadora de Chihuahua María Eugenia Campos, y reiteró que este tipo de manifestaciones “representan un homenaje a quienes han contribuido a fortalecer la vida democrática del país”.

LO que comenzó como un espacio deportivo para niños y jóvenes, terminó convertido en un negocio redondo lleno de vicios, alcohol y precios inflados. Así lo denuncian padres de familia que inscribieron a sus hijos en los torneos de fútbol organizados por Yamel Soto, autoproclamado “leyenda del futbol de la UACH” y quién dicen es dueño del lugar conocido como Urban, ubicado en las canchas de la cervecería y otras zonas del sur de la ciudad.
Según los denunciantes, las promesas de un ambiente familiar y seguro se esfumaron apenas iniciaron las jornadas. “Pagamos 900 pesos por equipo de inscripción y 400 por arbitraje en cada juego porque decían que era un lugar con seguridad, pero luego pusieron bares, meseras con poca ropa y hasta consumo de droga en los baños a plena luz del día”, señalaron padres molestos.
Lo más grave —afirman— es que cuando se le reclama al propietario, su respuesta es de soberbia total: “es mi cancha, es mi torneo, si no le gusta váyase”.
Dicen que el negocio se volvió un antro disfrazado de torneo infantil, donde las familias terminan gastando más en el bar que en los uniformes de sus hijos. Una simple botella de agua cuesta 40 pesos, las papitas 30, y hasta por entrar se cobra 5 pesos por persona, sin limpieza ni vigilancia.
El colmo llegó con el “premio” del torneo: 10 mil pesos, cuando cada uno de los más de 40 equipos pagó cuotas que fácilmente superan los 160 mil pesos entre inscripciones y arbitrajes. Además traen apoyo del Ayuntamiento de Ciudad Juárez para organizar torneos con equipos de la frontera, todo con fines políticos.
Los padres aseguran que no buscan cerrar el lugar, sino que mejoren las condiciones de seguridad y respeto, pues hoy el espacio que debería fomentar el deporte se ha convertido en un negocio de lucro y excesos donde nadie —ni la policía— se atreve a intervenir.

Escríbanos al correo electrónico de SIN PELOS EN LA LENGUA: [email protected] o manda tu denuncia al WhatsApp 614 142 6669