Pero Brian Miser se obsesionó con ese récord y se puso de meta ingresar al libro Guinness, el cual está compuesto de cientos de marcas logradas por humanos y del mundo natural.

Para ingresar a este libro, que es publicado desde 1955, Miser tuvo que prenderse en llamas, subirse en una especie de ballesta y ser lanzado por los aires la increíble distancia de 31.8 metros, hacia un colchón de seguridad que lo esperaba para su aterrizaje.

Related Post

Suscribirse
Notificar de
0 Comentarios
Retroalimentación En Línea
Ver todos los comentarios
0
Deseas comentar esta nota? Deja tus comentariosx
()
x