
ÚLTIMAMENTE la anda pasando muy mal el Director de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), José Enrique Oceguera, a lo mejor le hace falta una buena limpia con un cócono en lugar de una gallina.
Primero, el pasado 8 de marzo durante la marcha por el 8M, su foto apareció junto con las de otros funcionarios de la SSPE.
En el caso del director de inteligencia, lo señalaron de acosador, alcohólico misógino, entre otros.
Cinco días después, la madrugada del 13 de marzo, chocó aparentemente ebrio en su vehículo oficial, contra la parte posterior de un tráiler.

HAY políticos que presumen obras, otros presumen resultados… y luego está el diputado Cuauhtémoc Estrada, que decidió presumir un donativo de 41 mil pesos… aunque el dinero, al parecer, nunca se enteró de que tenía que salir de la cuenta.
La historia comenzó cuando el coordinador de Morena en el Congreso local compartió orgulloso una captura de pantalla de una supuesta transferencia para apoyar a Cuba. Según explicó, respondía al llamado de solidaridad impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador para reunir recursos a favor del pueblo cubano.
Hasta ahí todo sonaba muy heroico: el diputado solidario, el gesto internacionalista y la causa humanitaria. Un guion perfecto… salvo por un pequeño detalle técnico que arruinó la escena: los 41 mil pesos.
Porque mientras en redes sociales circulaba la captura del “donativo”, varios usuarios comenzaron a revisar el asunto y descubrieron algo curioso: la cuenta del legislador seguía tan saludable como antes del acto de caridad digital. Los 41 mil pesos nunca salieron de paseo.
Los comprobantes que circulan parecen corresponder más a intentos fallidos que a transferencias exitosas. En muchos casos se trataba de movimientos rechazados vía SPEI por usar únicamente un número de cuenta incompleto. Es decir, más que donaciones, parecían ser el equivalente bancario de tocar la puerta… y salir corriendo antes de que alguien abra.
La cuenta a la que supuestamente se envió el dinero sí existe. Pertenece a la asociación “Humanidad con América Latina”, promovida desde espacios cercanos al lopezobradorismo. El problema es que para que funcione la transferencia se requiere la CLABE completa, no el número reducido que anduvo circulando por redes.
Y ahí es donde la épica revolucionaria se convirtió en tragicomedia financiera.
Porque mientras el discurso hablaba de solidaridad internacional y ayuda humanitaria, la evidencia pública apunta a que muchos depósitos terminaron rebotando como pelotas de ping-pong bancarias.
Pero de ese detalle —la parte donde el dinero no llegó— ya no hubo captura que presumir.
En política hay donaciones discretas y otras muy publicitadas. Pero esta podría inaugurar una nueva categoría: el donativo fantasma.
Ese que viaja mucho en redes… pero nunca abandona la cuenta.
Escríbanos al correo electrónico de SIN PELOS EN LA LENGUA: [email protected]

