México.- La conductora de “Me caigo de risa”, Mariazel, estalló públicamente luego de que comenzaran a circular supuestas fotografías íntimas que rápidamente se viralizaron y desataron una ola de morbo en internet.
Las imágenes, compartidas en grupos y cuentas de redes sociales, mostraban escenas “atrevidas” que hicieron creer a muchos usuarios que se trataba de material real. Sin embargo, la propia presentadora salió a romper el silencio con furia, desmintiendo todo.
“No soy yo”, dejó claro, asegurando que el contenido fue manipulado y generado con Inteligencia Artificial, señalando directamente que detrás de esto hay personas que se hacen pasar por seguidores pero que buscan dañar su imagen.
El escándalo creció aún más cuando la conductora denunció que este tipo de material no solo es falso, sino peligroso, ya que muchas personas lo creen y lo siguen compartiendo sin cuestionarlo, amplificando el daño.
Además, hizo un llamado a reportar las imágenes y frenar su difusión, advirtiendo sobre el uso irresponsable de la tecnología para fabricar contenido engañoso y altamente perjudicial.
Lo que parecía un simple chisme de redes terminó convirtiéndose en un caso que exhibe el lado más oscuro de la viralidad: la facilidad con la que una mentira digital puede explotar… y arrastrar reputaciones en cuestión de minutos.

