Noticias de Chihuahua.- En un intento por lavar la imagen de los centros penitenciarios del estado, la Secretaría de Seguridad Pública comenzó una capacitación intensiva para los custodios en materia de prevención de la tortura.
El objetivo es que el personal de los CERESOS aprenda protocolos internacionales de derechos humanos y entienda que el uso de la fuerza tiene límites legales claros, buscando erradicar las viejas prácticas de “garrote” que por años han manchado el sistema penitenciario chihuahuense.
Esta formación surge tras las constantes quejas de organismos de derechos humanos sobre abusos dentro de las celdas, donde muchas veces la disciplina se confundía con el castigo físico ilegal.
Ahora, los custodios están bajo la lupa y deberán aplicar métodos de mediación y control que no vulneren la integridad de los internos, tratando de que los penales dejen de ser escuelas del crimen y se conviertan en verdaderos centros de reinserción, al menos en el papel.
La capacitación también incluye el manejo de crisis y la detección de abusos entre los mismos compañeros, fomentando una cultura de denuncia interna.
Si bien es un paso positivo, la sociedad sigue escéptica sobre si estas clases teóricas realmente cambiarán la realidad detrás de las rejas, donde la ley del más fuerte suele mandar sobre cualquier manual de capacitación

