Noticias de Chihuahua.- Un análisis de la última década reveló una estadística aterradora: en menos de diez años, 57 menores han sido asesinados en el estado de Chihuahua a manos de sus propios familiares.
Estos datos ponen de relieve una crisis de violencia doméstica que ha escalado hasta convertirse en una emergencia de salud pública y seguridad, donde el hogar se ha transformado en el lugar más peligroso para los más vulnerables.
La entidad se mantiene tristemente dentro de los seis estados con mayor índice de delitos contra menores a nivel nacional.
A pesar de los esfuerzos institucionales, la saña y la frecuencia de estos ataques demuestran que las políticas de prevención de violencia familiar han sido insuficientes, dejando una estela de impunidad y dolor que requiere un cambio radical en la protección jurídica de la niñez chihuahuense.

