
LA dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, decidió sacar el incienso político y salió a echarle porras entre dientes —casi con estampita incluida— al secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, mejor conocido entre los grillos como “Santiago Apóstol”. El mensaje fue interpretado dentro del panismo como un elegante “bájenle dos rayitas” para quienes ya andan midiéndose el traje por la candidatura que dejará vacante el alcalde Marco Bonilla. Porque, al parecer, en el PAN todavía no reparten las cartas… pero ya hay quienes quieren barajarlas.
Lo que realmente levantó más cejas que aplausos fue que Daniela Álvarez defendiera que el pasado priista de De la Peña no debería ser impedimento para buscar la candidatura. La declaración cayó como balde de agua fría entre varios panistas de cepa, quienes aseguran que hay perfiles con años de militancia esperando turno, mientras ahora les piden hacer fila detrás de alguien que aprendió política vistiendo otros colores y ahora quiere meter autogol. Al final, parece que en Acción Nacional el azul ya no es requisito indispensable… basta con llegar bien recomendado.
Uno de los desencuentros más conocidos es el que mantiene con el secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, Rafael Loera, con quien arrastra diferencias desde hace tiempo. En los pasillos políticos se comenta que entre ambos existe una relación fracturada y que las heridas políticas siguen abiertas.
Pero el malestar, afirman diversos actores del panismo, no se limita a un solo personaje. Durante el paso de Santiago De la Peña por la Oficialía Mayor y posteriormente como secretario del Ayuntamiento en la administración del exalcalde Javier Garfio, varios funcionarios quedaron inconformes con su estilo de conducción. Señalan que en aquella etapa impulsó la salida de diversos colaboradores por diferencias internas y que buscaba imponer decisiones que, según sus detractores, no siempre estaban sustentadas, y la gran mayoría estaban “chuecas”.
Dentro del PAN también se asegura que existen expedientes, documentos y testimonios que podrían salir a la luz si la lucha por la candidatura se recrudece, pues a Santiago siempre le ha gustado eso de aplaudir eventos públicos que dejen ganancia.
Militantes advierten que, si el proceso interno escala de tono, comenzarán a ventilarse episodios del pasado que hasta ahora se han mantenido en reserva.
La defensa de Daniela Álvarez, lejos de apagar el fuego, parece haber confirmado que la sucesión por la alcaldía de Chihuahua ya comenzó y que las divisiones al interior del PAN son cada vez más evidentes.

LA difusión en redes sociales de la declaración de un niño de apenas 6 años, presuntamente relacionada con una investigación por un delito sexual, ha generado una fuerte ola de indignación y cuestionamientos sobre la protección de los derechos de la infancia. Usuarios señalan que el menor está siendo expuesto públicamente por su propia madre, al hacerse pública información que forma parte de una investigación y que, por su naturaleza, debería permanecer bajo estricta reserva para salvaguardar su integridad emocional.
Las críticas se han intensificado debido a que el menor, quien presuntamente estuvo presente durante los hechos investigados, aparece en el centro de la conversación pública, mientras su testimonio circula ampliamente en redes sociales. Diversas voces consideran que esta exposición vulnera gravemente sus derechos.
En redes sociales abundan los reclamos por lo que califican como una “quema pública” del menor, al considerar que su identidad y su versión de los hechos no deberían convertirse en material de discusión masiva.
Las críticas también alcanzan a la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia, ya que usuarios cuestionan que, mientras la investigación continúa y aún no existe una resolución judicial que determine responsabilidades, la declaración del pequeño se haya convertido en el principal elemento que circula públicamente. Hasta el momento, no se ha informado de manera oficial sobre pruebas concluyentes que acrediten la responsabilidad de alguna persona, por lo que el caso sigue bajo investigación.
Declaración de a mujer
Por otra parte, familiares de uno de los imputados sostienen que él es inocente y exigen que el proceso se conduzca con objetividad, respeto al debido proceso y perspectiva de derechos para todas las partes involucradas. Afirman que el hombre permanece privado de la libertad y que, debido a la naturaleza de la acusación, enfrenta un riesgo permanente dentro del centro penitenciario.
De acuerdo con sus familiares, el detenido les comunica constantemente que teme por su seguridad y asegura no haber cometido el delito que se le atribuye. Incluso responsabilizan a las autoridades de cualquier agresión que pudiera sufrir mientras permanece en prisión preventiva, al considerar que su integridad física está en riesgo.

