
PADRES de familia de la estancia infantil Juan Jacobo Rousseau manifestaron su preocupación luego de que el ISSSTE no aprobara la licitación que permitía la operación del centro, el cual brindó servicio durante 25 años como parte de las prestaciones para trabajadores afiliados al instituto. De acuerdo con los inconformes, la decisión dejaría sin atención a cerca de 80 menores, desde lactantes hasta niños de preescolar. Aunque el ISSSTE les ofreció opciones de reubicación, aseguran que estas no representan una solución real debido a que las estancias disponibles mantienen largas listas de espera, por lo que no existe garantía de ingreso inmediato.
Los padres sostienen que la estancia cumple con los requisitos para operar y cuestionan que, pese a ello, el instituto no haya destinado presupuesto para mantener el servicio. Consideran que la medida afecta directamente a las familias trabajadoras que dependen de este apoyo para poder cumplir con sus jornadas laborales.
Ante la incertidumbre, advirtieron que analizan tomar las instalaciones de la Delegación del ISSSTE para exigir una explicación y una solución que evite dejar sin servicio a decenas de niños y sus familias.

EL trayecto entre Chihuahua y Ciudad Juárez se ha convertido en un auténtico calvario para automovilistas y transportistas, quienes aseguran que, además de las reparaciones en la carretera, deben enfrentar largas filas provocadas por diversos retenes de revisión instalados a lo largo de la vía.
Una de las principales quejas señala al retén de la Fiscalía General de la República (FGR), ubicado a la altura del kilómetro 90, donde conductores denuncian presuntas extorsiones. De acuerdo con los testimonios, a quienes transportan mercancía les ordenan detenerse para una revisión y, bajo el argumento de que la carga no coincide con la documentación presentada al cruzar el puente internacional, les exigen dinero para permitirles continuar su camino. Hasta el momento, estas acusaciones no han sido confirmadas por las autoridades.

A la problemática se suma otro punto de revisión en el kilómetro 202, otro federal, además de un retén militar, donde también se forman extensas filas. Conductores afirman que, entre obras carreteras y revisiones, el recorrido entre Chihuahua y Juárez puede extenderse hasta cinco horas, mientras que en la caseta de San Jerónimo incluso señalan la presencia constante de un “coyote” que pide dinero a los viajeros, una imagen que, aseguran, refleja la falta de control en la zona.

Escríbanos al correo electrónico de SIN PELOS EN LA LENGUA: [email protected]
