Noticias de Chihuahua.- La noche pintaba tranquila para Gabriel M.G., de 21 años, quien llegó muy campante al bar San Martín de Ciudad Juárez dispuesto a olvidarse de los problemas… aunque al final terminó agregándose uno más a la lista. Entre cerveza tras cerveza, y botanitas que desaparecían misteriosamente de la mesa, el joven se sentía millonario… hasta que apareció el verdadero villano de la historia: la cuenta.
El mesero se acercó con el papelito de la desgracia y apenas Gabriel vio los números, casi se le baja el alcohol de golpe. “¡No hombre, aquí me metieron caballo… pero caballo fiscal!”, habría reclamado indignado mientras revisaba la cuenta como si fuera auditor del SAT. Según testigos, el joven comenzó a lanzar acusaciones dignas de una telenovela financiera: “¡Eso que me cobraron trae intereses de Coppel!”, “¡Ni el bar temu Todos Santos en Chihuahua se atrevió a tanto!”, “Ni tampoco la zona VIP del Teatro del Pueblo en Chihuahua” y “¡Por mil 880 mejor me daban acciones del bar!”.
El empleado intentó calmarlo explicándole que solo era el consumo de bebidas y comida, pero Gabriel seguía aferrado a la idea de que aquello era un fraude. “¡Y todavía quieren propina exagerada! No les voy a pagar nada por tranzas aunque venga la policía”, soltó mientras se amarraba más que cliente viendo la terminal bancaria.
La escena comenzó a llamar la atención de todos en el bar ubicado en la zona Pronaf, sobre la avenida Abraham Lincoln y Hermanos Escobar. Algunos clientes ya hasta apostaban si Gabriel terminaría pagando o saliendo escoltado.
Policías municipales llegaron al lugar, y pues fue arrestado por el delito de fraude genérico y llevado a las celdas de la estación Universidad.
En redes sociales el caso explotó de inmediato. Usuarios comenzaron a compararlo con ese amigo que desaparece misteriosamente cuando llega la cuenta, mientras otros aseguraban que Gabriel “peleó lo justo en bares trácalas”. Algunos incluso bromearon diciendo que el joven pasó de pedir “caballitos” de tequila a terminar paseándose en la patrulla rumbo a los separos.

