“¡Por favor!”, se escuchaba entre sollozos la voz de una mujer, quien veía sus muñones. Era una pesadilla. Sus manos ya no estaban, según se escucha en el video que fue compartido en la cuenta de Twitter de Ciro Gómez Leyva.
“¡Por favor!”, se escuchaba entre sollozos la voz de una mujer, quien veía sus muñones. Era una pesadilla. Sus manos ya no estaban, según se escucha en el video que fue compartido en la cuenta de Twitter de Ciro Gómez Leyva.
